La CNS ha emergido como problema con la mayor sobrevida de los recién nacidos de muy bajo peso (RNMBP). Nuestro objetivo es evaluar la metodología diagnóstica habitual y replantear la racionalidad de tratamientos antimicóticos empíricos, en presencia de cultivos negativos.
Material y métodos
Entre 1994-98 tuvimos 42 pacientes con CNS. Revisamos retrospectivamente los antecedentes, datos clínicos, laboratorio, y cultivos. Sólo un paciente tuvo diagnóstico postmortem de CNS.
Resultados
De los resultado obtenidos hemos visto que 29/42 pacientes fueron RNMBP y 37/42 RNPT. Más del 80% de los pacientes tuvo antibióticos, alimentación parenteral y ARM. Todos los pacientes tenían accesos vasculares al diagnóstico.
El 95% presentó clínica de sepsis como forma de presentación y el 15% criterios de enterocolitis. El recuento leucocitario fue normal en el 50% de los pacientes, sólo 1% tuvo leucopenia. El 98% tuvo diagnóstico microbiológico, el 72% tuvo hemocultivo (+), el 46% urocultivo (+), aislamiento de cándida en más de un material en el 36% y en el 16% de los ptes el único material (+) fue el urocultivo.
Los pacientes que tenían aislamiento de cándida en más de un material, tuvieron mayor mortalidad.
Conclusiones
El cuadro clínico y el laboratorio fue similar al de las infecciones bacterianas. Los hemocultivos, urocultivos y otros líquidos estériles permitieron llegar al diagnóstico microbiológico en el 93% de los ptes. Los tratamientos antifúngicos completos con cultivos (-), deben ser la excepción.