Degeneración macular asociada con la edad

Asociación entre consumo de aspirina y patología macular asociada con la edad

Investigación de asociaciones entre consumo de aspirina y degeneración macular asociada con la edad (DMAE) en etapa inicial y avanzada.

Autor/a: Dres. Paulus T. V. M. de Jong, Usha Chakravarthy, Mati Rahu, Johan Seland,Gisele Soubrane, Fotis Topouzis, Johannes R. Vingerling, , Jesus Vioque

Fuente: doi:10.1016/j.ophtha.2011.06.025

La asociación entre aspirina y DMAE ha sido tratada en distintos ámbitos con resultados diversos. En un ensayo clínico retrospectivo, se encontró que 49% de 109 pacientes con hemorragias maculares había utilizado aspirina. Numerosas publicaciones que informaron sobre hemorragias retinianas moderadas a graves en casos de DMAE, determinaron que la aspirina tenía un papel menor en este síntoma, a diferencia de los anticoagulantes. Esto se contrapone a dos estudios recientes sobre pacientes con DMAE que informaron un aumento en la incidencia de hemorragias subretinianas graves en pacientes con DMAE que utilizaron aspirina o anticoagulantes. Algunos estudios de casos encontraron asociaciones y otros no.

Los cálculos de la producción anual de aspirina en el mundo están entre 20 y 120 mil millones de tabletas, en general de venta libre. Debido a la probable incidencia del consumo de aspirina sobre la DMAE, se han investigado las asociaciones entre el consumo de aspirina y la prevalencia de DMAE en estudios cruzados y demográficos en toda Europa. El principal objetivo del Estudio europeo del ojo fue calcular la prevalencia de DMAE en Europa e investigar los factores de riesgo, en especial la radiación solar y vitaminas antioxidantes.

Pacientes y métodos:
Participaron 4601 pacientes de más de 65 años, reunidos mediante un muestreo aleatorio. Se utilizó un cuestionario para recolectar datos sobre consumo de aspirina y posibilidad de DMAE. Se realizaron mediciones oftalmológicas y sistémicas básicas de manera estándar. El estudio clasificó los casos de DMAE de acuerdo al Sistema de clasificación internacional  modificado, sobre la base de imágenes digitalizadas de fondo de ojo en un mismo centro oftalmológico.  Se analizaron muestras de sangre en un mismo laboratorio. Las asociaciones se analizaron mediante regresión logística.

El hallazgo más importante del presente estudio fue que el uso frecuente de aspirina estuvo asociado con DMAE húmeda y que la frecuencia del consumo mostró relación con la gravedad de la DMAE, a excepción del grado 3. Al realizar ajustes para todos los factores de confusión como enfermedades cardiovasculares o angina, la asociación no varía. No obstante puede haber factores de confusión no tenidos en cuenta. No se encontró una asociación o tendencia entre consumo de aspirina y DMAE seca, aunque la cantidad de casos fue poca.

El análisis univariante del estudio AREDS  (sigla en inglés para el estudio de enfermedades oculares relacionadas con la edad) informó asociaciones similares. Es importante señalar que el estudio AREDS, con una mayor cantidad de casos de DMAE seca, tampoco encontró una asociación con el consumo de aspirina.

Se tuvo en cuenta la existencia de una distorsión por indicación del uso de aspirina. Podría esperarse que pacientes con artritis consuman más aspirina, un estudio mencionó una asociación entre DMAE y artritis y en el estudio AREDS hay una asociación entre artritis y prevalencia de DMAE. El uso de aspirina también está indicado en pacientes con enfermedades cardiovasculares. Las enfermedades cardiovasculares se consideraron como factores de riesgo independiente de DMAE húmeda. Se pudo de todas formas determinar que la asociación entre aspirina y DMAE era independiente de la asociación con enfermedades cardiovasculares. No existen pruebas de que el efecto de la aspirina sobre la DMAE en pacientes con enfermedad cardiovascular sea diferente a pacientes sin dicha patología. Un meta-análisis de cinco estudios prospectivos y 7 estudios trasversales no encontraron asociación entre enfermedades cardiovasculares y DMAE húmeda. 

La aspirina puede actuar de muchas formas. El efecto más común es el de la inhibición irreversible de la prostaglandina endoperóxido  sintasa 1 y parcialmente la 2. La  prostaglandina endoperóxido sintasa 2 está expresada en el epitelio pigmentario retiniano humano y en membranas neovasculares coroidales extirpadas quirúrgicamente. Asimismo, la aspirina induce la formación de radicales de oxigeno nítrico en el cuerpo con un mecanismo independiente para reducir la inflamación. Esto reduce la adhesión leucocitaria, lo que es importante en la respuesta inmune a la infección.

La inhibición de ciclooxigenasa 1 y prostaglandina endoperóxido sintasa 2 por parte de la aspirina, podría reducir la síntesis de prostaciclina, un vasodilatador derivado del endotelio. Esto podría causar hipoxia y así conducir a la neovascularización. Otro mecanismo hipotético podría ser que la aspirina altera el delicado equilibrio en la oxidación lipídica, en especial lipoproteína de baja densidad, mediante su acción directa y sus propios metabolitos que protegen contra la oxidación lipídica.

Existen varios puntos a tener en cuenta al interpretar el presente estudio. Se trata de un estudio trasversal y existe la posibilidad de que las personas con DMAE tomen aspirina cuando comienzan a percibir problemas con la visión.  Esto no podría explicar la asociación con la DMAE inicial ya que no provoca problemas visuales.

En el estudio no se proporcionan datos sobre la cantidad de aspirina consumida por los participantes. Las fortalezas del presente estudio son el muestreo aleatorio de la población estudiada, la documentación de la DMAE mediante fotografías y sólidos procedimientos de graduación para asignar distintos niveles de gravedad, el uso de protocolos estandarizados para determinar el uso de medicación y el registro de los factores de confusión más importantes en todos los centros.  La subestimación de la presencia de drusas reticulares al utilizar fotografías y no angiografía fluoresceínica o tomografía de coherencia óptica no debiera alterar las conclusiones obtenidas, ya que esto sucede indistintamente en consumidores y no consumidores de aspirina.

Cada vez hay más informes sobre hemorragias oculares y no oculares con el uso de aspirina. Los autores de un reciente meta-análisis de los principales ensayos sobre aspirina informaron sobre una cantidad de efectos adversos. Los autores de dicho análisis llegaron a la conclusión de que la prevención de enfermedades coronarias tiene pocas ventajas en relación con los efectos adversos provocados por el consumo de aspirina, destacando el riesgo de hemorragias en pacientes con DMAE húmeda.

Conclusiones:
El uso frecuente de aspirina estuvo asociado con DMAE inicial y DMAE húmeda avanzada y el riesgo relativo aumenta con la frecuencia de consumo. Esta observación debiera ser investigada en mayor profundidad. 

♦ Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de oftalmología.

Bibliografía:

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