Publicado en "Circulation"

La ansiedad y depresión aumentan la incidencia de angina de pecho

Un trabajo en ‘Circulation’ concluye que el riesgo de angina se incrementa 2,24 veces con la cirugía coronaria, 3,12 veces con la depresión y 4,72 veces con la ansiedad.

Según concluye un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Washington en Seattle (Estados Unidos) y publicado en la edición digital de la revista Circulation la ansiedad y la depresión se asocian con un incremento significativo de la frecuencia de angina de pecho en los pacientes con un mismo nivel inducido de dolor torácico. Unos resultados que, en palabras de los autores, “respaldan el estudio de las estrategias para tratar la angina de pecho, orientadas a reducir el estrés psicológico, así como también para aliviar los síntomas”.
 
La angina es un dolor localizado en el pecho que aparece como respuesta a la actividad o el estrés. Los síntomas son sensación de opresión y presión en el tórax, un dolor que quema, que comienza leve y se agrava en minutos, antes de desaparecer, rápidamente, por la acción de los fármacos o con el descanso. Sin embargo, reaparece con la actividad o el estrés.
 
Los síntomas se presentan cuando se estrechan las arterias coronarias o se interrumpe el flujo sanguíneo debido a un endurecimiento del tejido arterial (aterosclerosis) o un coágulo sanguíneo. Eso produce una isquemia, ya que la sangre no oxigena los tejidos, que terminan muriendo. Y en este contexto, como apunta el Dr. Mark Sullivan, director de la investigación, “la cardiología en Estados Unidos concentró los tratamientos de la angina casi exclusivamente en reducir la isquemia, pero nuestro trabajo sugiere que deberíamos evaluar y tratar también la depresión y la ansiedad en pacientes con angina frecuente. Y a este respecto, la cardiología británica y europea hacen algo más”.
 
 
Cuestionario para Angina de Seattle
 
El equipo del Dr. Sullivan estudió a 191 pacientes con una media de edad de 63 años y con isquemia a los que se les habían hecho estudios de perfusión miocárdica en estrés entre abril del 2004 y el 2006.
 
Con el Cuestionario para Angina de Seattle, el equipo determinó que 68 pacientes (36%) no habían tenido angina el mes anterior, que 66 (35%) habían desarrollado síntomas mensuales de angina y que 57 pacientes (30%) los habían tenido a diario o semanalmente. Asimismo, los autores también determinaron que el 44% de los pacientes con síntomas diarios o semanales de angina tenía niveles de ansiedad clínicamente significativos y que el 64% presentaba niveles clínicamente significativos de depresión.
 
Otros análisis revelaron que el aumento de la angina estuvo significativamente asociado con antecedentes de cirugía coronaria (2,24 veces más riesgo), ansiedad (4,72 veces más riesgo) y depresión (3,12 veces más riesgo).
 
Por todo ello, los resultados sugieren que las características psicosociales estarían asociadas con la frecuencia de aparición de la angina, independientemente de su gravedad. Sin embargo, como concluye el Dr. Sullivan, “se desconoce si esos factores psicosociales realmente afectan la respuesta a la isquemia o si el aumento de la carga del dolor de pecho intensifica el estrés psicosocial”.